Luis Adolfo Martínez: El sufrimiento de un padre

RedacciónPressNews

Pilar Enjamio

Psicólogo

Es una realidad que la vigente Ley de Violencia de Género es una estafa total, indiscriminatoria y que da vía libre a la mentira y denuncias falsas. Sin olvidar el síndrome de alienación parental y en donde un hijo se transforma en un arma muy potente para la consecución de dinero. Por supuesto el apoyo total a auténticas mujeres maltratadas y su ayuda en un callejón sin salida. Pero no se puede obviar el otro lado que se quiere ocultar y es el de denuncias falsas y alejamiento de un padre y un hijo, el mismo padre que paga su manutención y su colegio. Simplemente eso, a eso se reduce la figura del padre. Luis Adolfo Martínez me contó su calvario particular y su sufrimiento diario. Separado en 2013 de S.C.O. Sucede algo totalmente rocambolesco en el juicio y es la presencia del jefe de empresa con su expareja. A los dos días lo despiden. Esta actitud maquiavélica de hacer daño a alguien dice mucho de su personalidad.

Luis estaba inciando con dos socios un negocio en Chile para aumentar los ingresos y estos documentos fueron los que presentó su entonces pareja para que la empresa reconociese una incompatibilidad de realizar dos trabajos. No era así y la indemnización de la empresa fue toda a la mujer. Se vio obligado a abandonar España y dedicarse a esa empresa naciente. Cambios de custodia decidiendo ver diez días seguidos a su hijo cada vez que viene a España. Quince días antes es necesario enviar burofax que en ocasiones afirman problemas en la recepción de los mismos. Desde el mes de abril pasado, la última vez estuvo con su hijo, ha desaparecido el contacto diario establecido. Eliminado Skype, eliminado el teléfono móvil en el que se establecía la comunicación diaria de un padre con su hijo. Dado de baja a su vez el teléfono fijo de la vivienda en que habita el menor. Incapacidad de los abuelos paternos de comunicación con su hijo. Un padre es sólo 800 euros mensuales y eso es intolerable. Debe haber comunicación, razonamiento por el bienestar y equilibrio de un ser humano que tiene un padre y una madre. Imposible mirar a otro lado porque la realidad está ahí y es palpable. La injusticia no entiende de sexos. La solución es la verdad, jamás la mentira.

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